Hacer que las cosas sucedan.

Mauricio Mena

1 julio, 2009

Mantener la energía nerviosa gerencial alineada y enfocada, puede brindar retornos extraordinarios al contratar consultorías de negocios.

El consejo oportuno e informado, el aporte bien elaborado de un punto de vista diferente, el análisis independiente y la investigación objetiva siempre han sido elementos fundamentales en la toma dedecisiones para innumerables líderes en todas las áreas del quehacer humano. Estas columnas han hecho prosperar la consultoría de negocios.

Aún hoy, en medio de la más grande revolución de la información y el conocimiento que ha vivido la humanidad, la consultoría continúa siendo uno de los aliados más importantes y solicitados por los empresarios y gerentes.

Las firmas consultoras, académicos y consultores independientes han contribuido extraordinariamente al desarrollo de la teoría y la práctica de la gestión de negocios a escala mundial. Al mismo tiempo, son poderosos vehículos para la difusión de este conocimiento.

No imagino una navegación exitosa en esta turbulencia sin una verdadera mancuerna entre empresarios, gerentes y consultores.

Mauricio Mena

Algunos expertos opinan que hoy día no es tan importante el acceso a la información, sino la capacidad de convertirla en decisiones efectivas que discriminan lo pasajero de lo estratégico.

Los blogs y las redes sociales ponen a disposición de todos información de último minuto sobre acontecimientos, noticias y resultados. Estar “actualizado” parece ser un término cada vez más obsoleto. “En línea” y “en tiempo real” podrían ser expresiones más apropiadas. No imagino una navegación exitosa en esta turbulencia sin una verdadera mancuerna entre empresarios, gerentes y consultores.

En los últimos 20 años, hemos visto cambiar para bien el negocio de la consultoría en nuestra región. No solo se ha multiplicado, sino que la relación con los empresarios y gerentes ha madurado. Estos últimos reconocen el valor y la efectividad de enfocarse en “hacer que las cosas sucedan”, por lo que no es raro verlos trazar el campo de acción para ellos y sus equipos a la vez que delimitan áreas de trabajo que pueden delegarse a un consultor externo.

Muchos han descubierto que el solo hecho de que la energía nerviosa gerencial—uno de los recursos más importantes y escasos en las organizaciones de hoy—se mantenga alineada y enfocada, puede brindar retornos extraordinarios. Por su parte, el buen consultor ha comprendido que servir a las empresas de hoy requiere conocimientos cada vez más especializados y actualizados.

En consecuencia, el escenario de la consultoría luce más fragmentado y demanda la creatividad de las empresas del sector para establecer alianzas que logren integrar soluciones a la medida de cada cliente y de cada estrategia.

Los años que vienen nos harán testigos de una relación cada vez más simbiótica entre empresarios, gerentes y consultores para producir casos de éxito. No es raro que la consultoría “de recomendaciones” comience a dar paso a una responsabilidad más compartida.

Cada quien en su trinchera, pero ambos comprometidos con un fin común: la estrategia de la empresa.

* Artículo escrito para la revista Mercados y Tendencias (Julio-Agosto, 2009)