¿Por qué es importante anticipar el conflicto en los negocios familiares?

Kryssia Madrigal

 junio, 2017

La realidad latinoamericana indica que más del 90% de las empresas son de carácter familiar y abarcan desde grandes conglomerados hasta pequeñas y medianas empresas.

Recientemente el tema de Negocios Familiares se escucha más frecuentemente en nuestro medio, muchos comentan que es el tema “de moda” de los consultores y toman a la ligera la importancia que tiene anticipar el conflicto, no solo para la sostenibilidad de una empresa en el largo plazo sino para mantener la armonía y felicidad de la familia propietaria.

Las estadísticas a nivel mundial muestran cifras inquietantes con respecto a la supervivencia de las empresas de origen familiar: menos de un 30% sobreviven durante la segunda generación (sociedad entre hermanos), apenas un 10% sobreviven en la tercera generación (colaboración entre primos) y solamente un 4% sobreviven en la cuarta generación (grupo familiar).

Además, se debe tomar en cuenta que la realidad latinoamericana indica que más del 90% de las empresas son de carácter familiar y abarcan desde grandes conglomerados hasta pequeñas y medianas empresas.

Existen etapas en el ciclo de vida de una empresa familiar en que corren un mayor riesgo de fracaso, si no se toman las medidas pertinentes.

Todas las empresas deben superar las dificultades concernientes a cualquier actividad económica para competir en el mercado. Adicionalmente, la naturaleza de un negocio familiar los hace lidiar con variables adicionales como superar la transición entre generaciones y resolver conflictos relacionados con la familia.

La formulación del Protocolo Familiar no es una receta que se puede aplicar por igual en cada familia, ya que por sus particularidades cada familia es única.

Lo que hace a un negocio familiar particular es el grado de presencia y control de propietarios y parientes en la compañía. Al tiempo que se incrementa la interacción en el sitio de trabajo, crece el riesgo de un conflicto familiar doloroso, lo que conduciría a un desequilibrio en la relación familia/empresa.

Nuestra experiencia con más de 30 familias latinoamericanas que han tomado la decisión de formular su Protocolo Familiar, indican que la supervivencia de los negocios familiares y la transición generacional exige fundamentalmente transparencia y el establecimiento de reglas claras de la familia con respecto al negocio.

Si esta planificación se realiza temprano, la familia y el negocio pueden anticipar la mayoría de los conflictos y con ello minimizar sus consecuencias con el fin de lograr una transición generacional adecuada.

¿Cuál es el mejor momento para implementar un Protocolo Familiar?

En las primeras etapas del ciclo de vida de las empresas familiares es más probable anticipar el conflicto. Cuando el patriarca o empresario y sus hijos establecen el Protocolo Familiar es más factible se pueda evitar conflictos, ya que la relación de sangre es más fuerte y por lo tanto, hay mayor tolerancia y compromiso con la armonía familiar.

No obstante es factible realizar el Protocolo Familiar en las etapas de sociedad entre hermanos y de colaboración entre primos, pero es muy probable que el conflicto ya se haya dado, por lo tanto, es más complejo reestablecer la confianza en la familia.

La formulación del Protocolo Familiar no es una receta que se puede aplicar por igual en cada familia, ya que por sus particularidades cada familia es única. El proceso es vital ya que se deben adaptar las políticas a la realidad de la familia, a su cultura y a su forma de ver las cosas. El principal reto es convocar y comprometer a todos sus miembros en una serie de reuniones que toman tiempo, y mantener la tolerancia de todos los que participan.

En el Protocolo Familiar se establecen las políticas que gobiernan la interconexión familia-negocio y se decide como la familia solucionará los conflicto que se presenten. Con el establecimiento de las reglas del juego se manejan las expectativas de la familia en temas relacionados con el negocio, lo cual genera confianza y establece una visión convincente y compartida del futuro, con el compromiso de transmitirlo a las siguientes generaciones.

No obstante, es necesario dejar establecido la forma como hacer ajustes a las políticas y mecanismos definidos en el Protocolo Familiar, ya que la realidad de los negocios y de las familias cambia a través del tiempo. Por lo tanto, es necesario desarrollar habilidades en la familia para darle continuidad a la constitución familiar; añadiendo y revisando las políticas definidas cuando sea necesario.

Tampoco se puede pretender que el Protocolo familiar solucione todo tipo de problemas futuros, tratará de anticipar la mayoría de conflictos y establecerá una instancia de decida y resuelva todas aquellas cosas que no se previeron cuando se formuló.

El Protocolo Familiar por si mismo no garantiza el éxito del negocio familiar. Las familias deben ir más allá que asegurar la propiedad familiar y de establecer un liderazgo familiar, deben definir y establecer un vínculo sostenible de la familia y un compromiso con el desarrollo del negocio familiar.